viernes, 30 de abril de 2021

“Autopsicografía”

Fernando Pessoa (1930): Cancionero

“Autopsicografía”

El poeta es un fingidor.
Finge tan completamente
que hasta finge que es dolor
el dolor que en verdad siente.

Y, en el dolor que han leído,
a leer sus lectores vienen,
no los dos que él ha tenido,
sino sólo el que no tienen.

Y así en la vida se mete,
distrayendo a la razón,
y gira, el  tren de juguete
que se llama corazón.

                       *   *   *   *

Llueve en silencio, que esta lluvia es muda
y no hace ruido sino con sosiego.
El cielo duerme. Cuando el alma es viuda
de algo que ignora, el sentimiento es ciego.
Llueve. De mí (de este que soy) reniego...

Tan dulce es esta lluvia de escuchar
(no parece de nubes) que parece
que no es lluvia, mas solo un susurrar
que así mismo se olvida cuando crece.
Llueve. Nada apetece...

No pasa el viento, cielo no hay que sienta.
Llueve lejana e indistintamente,
como una cosa cierta que nos mienta,
como un deseo grande que nos miente.
Llueve. Nada en mí siente...

Traducción de Ángel Crespo


Fernando Pessoa (1930): Cancioneiro

“Autopsicografía”

O poeta é um fingidor. 
Finge tão completamente 
que chega a fingir que é dor a dor 
que deveras sente. 

E os que leem o que escreve, 
na dor lida sentem bem, 
não as duas que ele teve, 
mas só a que eles não têm.

E assim nas calhas de roda gira, 
a entreter a razão, 
esse comboio de corda 
que se chama coração. 

jueves, 29 de abril de 2021

“Resuelta en polvo ya, mas siempre hermosa”

Lope de Vega
“Resuelta en polvo ya, mas siempre hermosa”
Resuelta en polvo ya, mas siempre hermosa
sin dejarme vivir, vive serena
aquella luz, que fue mi gloria y pena
y me hace guerra cuando en paz reposa.
Tan vivo está el jazmín, la pura rosa,
que, blandamente ardiendo en azucena,
me abrasa el alma de memorias llena,
ceniza de su fénix amorosa.
¡Oh memoria cruel de mis enojos!
¿Qué honor te puede dar mi sentimiento,
en polvo convertidos tus despojos?
Permíteme callar sólo un momento:
pues ya no tienen lágrimas mis ojos,
ni conceptos de amor mi pensamiento.

miércoles, 28 de abril de 2021

“Bella”

Pablo Neruda (1952): Los versos del capitán

“Bella”

Bella,
como en la piedra fresca
del manantial, el agua
abre un ancho relámpago de espuma,
así es la sonrisa en tu rostro,
bella.

Bella,
de finas manos y delgados pies
como un caballito de plata,
andando, flor del mundo,
así te veo,
bella.

Bella,
con un nido de cobre enmarañado
en tu cabeza, un nido
color de miel sombría
donde mi corazón arde y reposa,
bella.

Bella,
no te caben los ojos en la cara,
no te caben los ojos en la tierra.
Hay países, hay ríos
en tus ojos,
mi patria está en tus ojos,
yo camino por ellos,
ellos dan luz al mundo
por donde yo camino,
bella.

Bella,
tus senos son como dos panes hechos
de tierra cereal y luna de oro,
bella.

Bella,
tu cintura
la hizo mi brazo como un río cuando
pasó mil años por tu dulce cuerpo,
bella.

Bella,
no hay nada como tus caderas,
tal vez la tierra tiene
en algún sitio oculto
la curva y el aroma de tu cuerpo,
tal vez en algún sitio,
bella.

Bella, mi bella,
tu voz, tu piel, tus uñas
bella, mi bella,
tu ser, tu luz, tu sombra,
bella,
todo eso es mío, bella,
todo eso es mío, mía,
cuando andas o reposas,
cuando cantas o duermes,
cuando sufres o sueñas,
siempre,
cuando estás cerca o lejos,
siempre,
eres mía, mi bella,
siempre.

martes, 27 de abril de 2021

“La aurora”

Federico García Lorca (10929-1930): Poeta en Nueva York
“La aurora”
La aurora de Nueva York tiene 
cuatro columnas de cieno 
y un huracán de negras palomas 
que chapotean las aguas podridas.

La aurora de Nueva York gime 
por las inmensas escaleras 
buscando entre las aristas 
nardos de angustia dibujada.

La aurora llega y nadie la recibe en su boca 
porque allí no hay mañana ni esperanza posible. 
A veces las monedas en enjambres furiosos 
taladran y devoran abandonados niños.

Los primeros que salen comprenden con sus huesos 
que no habrá paraíso ni amores deshojados; 
saben que van al cieno de números y leyes, 
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.

La luz es sepultada por cadenas y ruidos 
en impúdico reto de ciencia sin raíces. 
Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes 
como recién salidas de un naufragio de sangre.

lunes, 26 de abril de 2021

“Norma y paraíso de los negros”

Federico García Lorca (1929-1930): Poeta en Nueva York
“Norma y paraíso de los negros”
  Odian la sombra del pájaro
sobre el pleamar de la blanca mejilla
y el conflicto de luz y viento
en el salón de la nieve fría.

    Odian la flecha sin cuerpo,
el pañuelo exacto de la despedida,
la aguja que mantiene presión y rosa
en el gramíneo rubor de la sonrisa.

    Aman el azul desierto,
las vacilantes expresiones bovinas,
la mentirosa luna de los polos,
la danza curva del agua en la orilla.

    Con la ciencia del tronco y del rastro
llenan de nervios luminosos la arcilla
y patinan lúbricos por aguas y arenas
gustando la amarga frescura de su milenaria saliva.

    Es por el azul crujiente,
azul sin un gusano ni una huella dormida,
donde los huevos de avestruz quedan eternos
y deambulan intactas las lluvias bailarinas.

    Es por el azul sin historia,
azul de una noche sin temor de día,
azul donde el desnudo del viento va quebrando
los camellos sonámbulos de las nubes vacías.

    Es allí donde sueñan los torsos bajo la gula de la hierba.
Allí los corales empapan la desesperación de la tinta,
los durmientes borran sus perfiles bajo la madeja de los caracoles
y queda el hueco de la danza sobre las últimas cenizas.

domingo, 25 de abril de 2021

“Nunca es tarde para empezar de cero”

Benjamín Prado (2014): Ya no es tarde
“Nunca es tarde para empezar de cero”
Nunca es tarde para empezar de cero,
para quemar los barcos,
para que alguien te diga:
–Yo solo puedo estar contigo o contra mí.

Nunca es tarde para cortar la cuerda,
para volver a echar las campanas al vuelo,
para beber de esa agua que no ibas a beber.

Nunca es tarde para romper con todo,
para dejar de ser un hombre que no pueda
permitirse un pasado.

Y además
es tan fácil:
llega María, acaba el invierno, sale el sol,
la nieve llora lágrimas de gigante vencido
y de pronto la puerta no es un error del muro
y la calma no es cal viva en el alma
y mis llaves no cierran y abren una prisión.

Es así, tan sencillo de explicar: –Ya no es tarde,
y si antes escribía para poder vivir,
ahora
              quiero vivir
                                  para contarlo.

sábado, 24 de abril de 2021

“Junio”

Pablo García Banea (1957): Junio
“Junio”
Oh, sé que he de buscarte
cuando el otoño abrume con sus frutos goteantes
    la tierra,
cuando las mozas pasen mordiendo los racimos
como si fueran labios,
cuando las piernas rudas de los hombres
se tiñan con la sangre púrpura de las vides
y quede una canción flotando en el azul helor de la tarde
   madura.
Oh, sé que he de buscarte.
Cuando caiga en el río el beso desmayado de la última
    adelfa
buscaré tus pisadas sobre la arena tibia
donde tu cuerpo expiraba bajo el mío
como un tallo verde en el suspenso mediodía.
Oh, sé que he de buscarte
cuando el dormido cisne del otoño aletee en su nido;
pero Junio es ahora un pastor silencioso
que coronan los oros sagrados de la trilla,
y yo bebo en tu cuerpo la música desnuda
que languidece en los violines lentos de la siesta.
Oh, yo sé que he de buscarte
cuando la campiña despierte del letargo amarillo
    de los élitros;
pero ahora es tu cuerpo solo, tu cuerpo junto al mío,
mientras Junio incendia de felicidad los montes
    más lejanos
y el río besa tímidamente nuestros pies
como si Narciso nos contemplara con sus diluidos ojos
    verdes de agua.

viernes, 23 de abril de 2021

“La montaña rusa”

Nicanor Parra (1962): Versos de salón
“La montaña rusa”
Durante medio siglo la poesía fue
el paraíso del tonto solemne.
Hasta que vine yo
y me instalé con mi montaña rusa.
Suban, si les parece.
Claro que yo no respondo si bajan
echando sangre por boca y narices.

jueves, 22 de abril de 2021

“Como la simplecilla mariposa”

Gutierre de Cetina
“Como la simplecilla mariposa”
Como la simplecilla mariposa
a torno de la luz de una candela
de pura enamorada se desvela,
ni se sabe partir, ni llegar osa;
vase, vuelve, anda, torna y no reposa,
y de amor y temor junto arde y hiela,
tanto que al fin las alas con que vuela
se abrasan con la vida trabajosa.
Así, mísero yo, de enamorado,
a torno de la luz de vuestros ojos
vengo, voy, torno y vuelvo y no me alejo;
mas es tan diferente mi cuidado
que en medio del dolor de mis enojos
ni me acaba el ardor, ni de arder dejo.

miércoles, 21 de abril de 2021

"Unas cartas de amor"

Luis García Montero (1994): Habitaciones separadas

“Unas cartas de amor”

Casi cromos pegados en la noche, 
se recortan los árboles 
y es el mismo amarillo de un noviembre 
que yo no conocí, cuando llegaron, 
la misma mansedumbre de la belleza enferma 
y silenciosa, 
la misma luz. Tan sólo en los portales 
han cambiado los números antiguos. 

Puedo verlos llegar. Hasta conozco 
sus sentimientos de recién casados, 
con palabras hermosas 
tomando posesión de las habitaciones, 
los ecos de familia en los primeros muebles, 
la voz de los amigos por la casa, 
todo lo que se oculta 
en una dirección, nueve palabras 
escritas en un sobre, 
al sentirse de pronto separados.

Noviembre, tinta gris, cincuenta y siete: 
era la fecha de sus primeras cartas.
Paisaje de una guerra colonial, 
ausencia y miedo, sueños y un destino 
imprevisto en Marruecos, 
hace frío también en el norte de África, 
palabras encantadas donde el amor se mezcla 
con la necesidad,
cuánto tardan los días de permiso, 
Sidi Ifni, diciembre, 
la indicación del sastre y el encargo 
del uniforme nuevo, 
deseos y preguntas sobre papel celeste, 
obligaciones, cartas de verdadero amor, 
los sueños que más tarde yo buscaba 
en el cajón cerrado 
de su dormitorio.

Mientras miro la casa recuerdo vuestras cartas: 
barrio antiguo, nobleza 
entre vulgares edificios sórdidos 
poco a poco asumidos, 
nostalgias de un amor 
que se duerme en costumbre o se despierta en odio 
y define el silencio de la noche, 
al sabernos la sombra de un deseo, 
tan diferentes de nosotros mismos.

Han cambiado los números, 
estas cartas no hubiesen encontrado destino.
Yo puedo regresar hasta vosotros, 
porque se crece siempre en busca del pasado, 
vuestra ciudad de aquel otoño 
también me pertenece, 
y vuestros sentimientos, 
que dejasteis escritos a causa de una guerra. 
¿Pero cómo se vive la humillación del tiempo? ¿Qué pensamos 
junto al río que pasa sin nosotros, 
agua herida en el pozo de los años?

Como cartas escritas bellamente, 
las historias comienzan
entre buenas palabras
y un corazón sacado de los libros. 
En vosotros aprendo que la vida
tiene menos que ver con los principios
que con la dignidad de los finales. 

martes, 20 de abril de 2021

“Vegetar”

Ida Vitale (2019): Antepenúltimos. Poesía Reunida

“Vegetar”

¿Será tan malo vegetar? ¿Habrá que echar raíces, con la permanencia que eso implica? Quizás baste un poco de arena, pero entonces será un cacto lo que venga a nuevo estado. Sin duda será mejor buscar para la experiencia un poco de buena tierra negra, porque tampoco cualquier tierra se presta para la aventura que comienza. ¿Serán suficientes unos brotes? Pero por más que uno se ponga voluntarista, aquéllos no van a aparecer por ningún lado si no logra una mínima raíz. Y para esto se necesita quietud. ¿Hundimiento y quietud?

lunes, 19 de abril de 2021

“Recursos”

Ida Vitale (2019): Antepenúltimos. Poesía Reunida

“Recursos”

El sobresalto fuera del poema y dentro del poema, apenas aire contenido.

Leer y releer una frase, una palabra, un rostro. Los rostros, sobre todo. Repasar, pesar bien lo que callan.

Como no estás a salvo de nada, intenta ser tú mismo la salvación de algo. Caminar despacio, a ver si, tentado el tiempo, hace lo mismo.

domingo, 18 de abril de 2021

“El testamento”

François Villon (1461)

“El testamento”

[...] Lamento el tiempo de mi juventud
(en el cual me divertí más que nadie,
hasta la entrada de la vejez)
que me ha ocultado su final.
No se escapó a pie, 
ni a caballo: ¡ay! ¿cómo, pues?
de repente ha volado
sin dejarme ningún regalo.

Se ha ido y yo me quedo, 
pobre de inteligencia y de ciencia,
triste, fracasado, más negro que una mora, 
sin censo, renta ni riqueza;
el peor de los míos, y digo verdad, 
olvidando los deberes naturales,
se apresura a renegar de mí, 
porque no tengo unos pocos bienes.

No temo haber malgastado 
en golosinas ni en placeres;
para amar demasiado, no he vendido nada 
que me puedan reprochar mis amigos,
al menos nada que les costara muy caro. 
Lo digo y no creo mentir;
de eso, puedo defenderme: 
quien no ha cometido faltas, no debe acusarse.

Bien es verdad que he amado, 
y aun amaría con gusto,
pero el triste corazón y el vientre hambriento, 
sólo saciado en un tercio,
me alejan de los amorosos senderos. 
En definitiva, que se aproveche
quien se haya hartado en las despensas, 
pues la danza viene de la panza.

¡Ay, Dios! Si yo hubiera estudiado 
en tiempos de mi alocada juventud,
y me hubiera dedicado a las buenas costumbres, 
tendría casa y blanda cama.
Pero, ¿cómo? Yo huía de la escuela, 
como hace el niño malo...
Al escribir estas palabras, 
a poco se me parte el corazón.

El aforismo del sabio me lo hice 
(al menos en cuanto pude) demasiado favorable:
"Diviértete, dice, hijo mío, 
en tu adolescencia". Pero
en otro lugar el Sabio ofrece otro manjar, 
pues "juventud y adolescencia,
-son sus palabras, ni más ni menos- 
no son sino abuso e ignorancia".

"Mis días ha pasado rápidamente, 
como -dice Job- los hilos de una tela
cuando el tejedor 
sujeta en su puño una ardiente paja".
Entonces, si algún cabo sobresale, 
lo suprime con rapidez.
Así no temo ya que me pase nada, 
pues a la  muerte todo se termina.

¿Dónde están los graciosos galanes 
a quienes yo seguía antaño,
que cantaban tan bien, que tan bien hablaban, 
tan agradables en hechos y dichos?
Algunos están muertos y rígidos, 
de ellos no queda nada ahora:
tengan descanso en el Paraíso, 
y Dios salve a los demás.

Y otros se han convertido, 
¡gracias a Dios!, en grandes señores y amos;
otros mendigan, completamente desnudos, 
y no ven el pan más que en los mostradores;
otros han entrado en conventos 
de Celestinos y Cartujos,
con botas, calzados como pescadores de ostras: 
ved el diferente estado de cada uno. 

sábado, 17 de abril de 2021

“Descendimiento (oratorio)”

Ada Salas (2018): Descendimiento

“Descendimiento (oratorio)”

(…)

Coro:


todo esto no es 
más que miseria.

(…)

Coral

Ahora el 
silencio aflora
como un bulbo —ese verde
turgente
que 
no sabremos
decir
desde dónde ha nacido—.
Con el brillo el perfume profundo inexplicable —en- 
sordecedor—
las palabras descienden 
muy lentamente in-
candesciendo la piel que protege lo crudo

lo que

necesita de un párpado y que 

—contra todo
pronóstico—
quiere

arder y consumirse y des-
aparecer.

(…)

Coral 

Y cuánto horror no cabe 
en 
la confluencia. Vengo todo lo traigo
para ti. Un poco 
más allá
            —en una
floración imparable—
                                               el mundo
se bifurca el tiempo
se desgaja. Sin parar
de nacerse una muerte 
tras otra y luego otra

en este huir de sí. 

(…)

Coro
                        Coro I: 
                        
                   Qué cuerpo
                   toca un cuerpo
                   cuando toca otro cuerpo. 

(…)

Coro II: 

Qué puede
realmente
unir dos corazones. 

viernes, 16 de abril de 2021

“(Elogio del paréntesis)”

Ada Salas (2018): Descendimiento

“(Elogio del paréntesis)”

Somos
espacio 
--me dijo alguien
hoy--. Espacio 
porque somos 
nuestra respiración. 
Pocas veces siento ese espacio
más bien 
lo que siento es el tiempo
--cómo
sin descanso sacude
este lecho de cosas--.
El espacio que sigue al dolor. 
La señal que lo cierra. 
El gesto de ese trazo
pequeño y vertical
--el arco
que dibuja 
el algo que se dobla--. Según dice
la física
para que algo comience es preciso algún modo
--por mínimo 
que sea—
de tensión. Una vez no hubo espacio y allí
germinó la belleza. Sit tibi
terra levis –o sea que algo pueda bullir bajo
su peso. 

jueves, 15 de abril de 2021

“Lo ligero en lo denso”

Ada Salas (2018): Descendimiento

“Lo ligero en lo denso”

Lo ligero en lo denso.
Por ejemplo la sangre. 
Esa agüilla en el borde. 
Lo de fuera el perfil lo que es
transparente en lo opaco. Un espacio
pequeño –y casi
imperceptible--
donde
escapar de la asfixia. 
Un lirio en el estiércol
una
higuera en una roca. 
Los sonidos la niebla
que te cuesta escribir. Esta lluvia
de hoy. 
El sueño. 
La esperanza. 

miércoles, 14 de abril de 2021

“Ninguno”

Ada Salas (2018): Descendimiento
“Ninguno”

Ninguno
de nosotros
podemos descansar. 
Un extraño equilibrio
nos mantiene en un gesto imposible
--a veces
esas manos que no
se corresponden. A veces
esos pies--. Nadie viene a sacarnos
de aquí.
Hay algo muy estrecho
en esta habitación.
Abandonarse. 
Ven.
Una pila de carne contra un suelo caliente.

martes, 13 de abril de 2021

“Las propiedades que tiene el dinero” (estrofas 490-527)

Juan Ruiz, Arcipreste de Hita (c. 1330 / 1343): Libro de Buen Amor

“Las propiedades que tiene el dinero” (estrofas 490-527) 

Hace mucho el dinero, mucho se le ha de amar; 
al torpe hace discreto, hombre de respetar,
hace correr al cojo, al mudo le hace hablar;
el que no tiene manos bien lo quiere tomar.

Aun el hombre necio y rudo labrador
dineros le convierten en hidalgo doctor;
cuanto más rico es uno, más grande es su valor,
quien no tiene dineros no es de sí señor.

Si tuvieres dinero tendrás consolación,
placeres y alegrías y del Papa ración,
ganarás Paraíso, ganarás salvación:
donde hay mucho dinero hay mucha bendición.

Yo vi en corte de Roma, do está la Santidad,
que todos al dinero tratan con humildad,
con grandes reverencias, con gran solemnidad;
todos a él se humillan como a la Majestad.

Creaba los priores, los obispos, abades,
arzobispos, doctores, patriarcas, potestades;
a los clérigos necios dábales dignidades,
de verdad hace mentiras; de mentiras, verdades.

Hacía muchos clérigos y muchos ordenados,
muchos monjes y monjas, religiosos sagrados,
el dinero les daba por bien examinados:
a los pobres decían que no eran ilustrados.

Ganaba los juicios, daba mala sentencia,
es del mal abogado segura mantenencia,
con tener malos pleitos y hacer mala avenencia:
al fin, con los dineros se borra penitencia.

El dinero quebranta las prisiones dañosas,
rompe cepos y grillos, cadenas peligrosas;
al que no da dinero le ponen las esposas.
¡Hace por todo el mundo cosas maravillosas!

He visto maravillas donde mucho se usaba:
al condenado a muerte la vida le otorgaba,
a otros inocentes, muy luego los mataba;
muchas almas perdía, muchas almas salvaba.

Hace perder al pobre su cabaña y su viña,
sus muebles y raíces, todo lo desaliña;
por todo el mundo anda su sarna. y su tiña;
donde el dinero juega allí el ojo guiña.

El hace caballeros de necios aldeanos,
condes y ricos hombres de unos cuantos villanos,
con el dinero andan los hombres muy lozanos,
cuantos hay en el mundo le besan hoy las manos.

Vi que tiene el dinero las mayores moradas,
altas y muy costosas, hermosas y pintadas;
castillos, heredades y villas torreadas
al dinero servían, por él eran compradas.

Comía los manjares de diversas naturas,
vestía nobles paños, doradas vestiduras,
muchas joyas preciosas, bagatelas y holguras,
ornamentos extraños, nobles cabalgaduras.

Yo he visto a muchos monjes en sus predicaciones
denostar al dinero y a las sus tentaciones,
pero, al fin, por dinero otorgan los perdones,
absuelven los ayunos y ofrecen oraciones.

Aunque siempre lo insultan los monjes por las plazas,
guárdanlo en el convento, en vasijas y en tazas,
tapan con el dinero agujeros, hilazas;
más escondrijos tienen que tordos y picazas.

Dicen frailes y clérigos que aman a Dios servir,
mas si huelen que el rico está para morir
y oyen que su dinero empieza a retiñir,
por quién ha de cogerlo empiezan a reñir.

Clérigos, monjes, frailes no toman los dineros,
pero guiñan el ojo hacia los herederos
y aceptan donativos sus hombres despenseros;
mas si se dicen pobres, ¿para qué tesoreros?

Allí están esperando el más rico madero;
al que aún vive recitan responsos, ¡mal agüero!
Cual los cuervos al asno le desuellan el cuero:
-Cras, cras, le llevaremos, que ya es nuestro por fuero!

Toda mujer del mundo, aunque dama de alteza,
págase del dinero y de mucha riqueza,
nunca he visto una hermosa que quisiera pobreza:
donde hay mucho dinero allí está la nobleza.

El dinero es alcalde y juez muy alabado,
es muy buen consejero y sutil abogado,
alguacil y merino, enérgico, esforzado;
de todos los oficios es gran apoderado.

En resumen lo digo, entiéndelo mejor:
el dinero es del mundo el gran agitador,
hace señor al siervo y siervo hace al señor;
toda cosa del siglo se hace por su amor.

Por dineros se muda el mundo y su manera
toda mujer cuando algo desea es zalamera,
por joyas y dineros andará a la carrera;
el dar quebranta peñas, hiende dura madera.

Deshace fuerte muro y derriba gran torre,
los cuidados y apuros el dinero socorre,
hace que del esclavo la esclavitud se borre;
de aquel que nada tiene, el caballo no corre.

Las cosas que son graves hácelas de ligero;
por tanto, con la vieja sé franco y lisonjero,
ya sea poco o mucho, no vaya sin logrero:
no me pago de chanzas donde no anda el dinero.

Si no le dieras nada, cosa mucha ni poca,
sé franco de palabra, sin decir frase loca;
si no hay miel en la orza, que la haya en la boca;