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martes, 6 de abril de 2021

“Abre todas las puertas”

Luis Alberto de Cuenca (2002): Sin miedo ni esperanza

“Abre todas las puertas”

Abre todas las puertas: la que conduce al oro,
la que lleva al poder, la que esconde el misterio
del amor, la que oculta el secreto insondable
de la felicidad, la que te da la vida
para siempre en el gozo de una visión sublime.
Abre todas las puertas sin mostrarte curioso
ni prestar importancia a las manchas de sangre
que salpican los muros de las habitaciones
prohibidas, ni a las joyas que revisten los techos,
ni a los labios que buscan los tuyos en la sombra,
ni a la palabra santa que acecha en los umbrales.
Desesperadamente, civilizadamente,
conteniendo la risa, secándote las lágrimas,
en el borde del mundo, al final del camino,
oyendo cómo silban las balas enemigas
alrededor y cómo cantan los ruiseñores,
no lo dudes, hermano: abre todas las puertas.
Aunque nada haya dentro.

miércoles, 28 de octubre de 2020

“Noche de ronda”

Luis Alberto de Cuenca (1987): El otro sueño

“Noche de ronda”

En otro tiempo hubieras empleado la noche 
en hablarle de libros y de viejas películas. 
Pero ya eres mayor. Ahora sabes que a ellas 
les aburren los tipos llenos de nombres propios, 
que tu bachillerato les tiene sin cuidado. 
De modo que le dejas tomar la iniciativa, 
desconectas y finges que escuchas sus historias, 
que invariablemente -recuerdas de otras veces- 
versan sobre el amor, los viajes, la dietética, 
su familia, el verano, la buena forma física, 
el más allá, las drogas y el arte postmodemo. 
De cuando en cuando asientes, recorriendo sus ojos 
con los tuyos, rozando levemente sus muslos, 
y elevas a los cielos una angustiosa súplica 
para que aquella farsa termine cuanto antes. 
Pasarán, sin embargo, todavía unas horas 
hasta que, ebria y afónica, se abandone en tus brazos 
y obtengas la victoria pírrica de su cuerpo, 
que, pese a los asertos de tres o cuatro amigos, 
será muy poca cosa. Y, cuando esté dormida, 
saldrás roto a la calle en busca de una taza 
de café gigantesca, maldiciendo las copas 
que arruinaron tu hígado en la estúpida noche 
y pensando que, al cabo, merece más la pena 
no comerse una rosca y hablarles de tus libros, 
amargarles la vida con Shakespeare y con Griffith.
O buscarse una sorda para que nada falte.

miércoles, 19 de agosto de 2020

“Su cuerpo”

Luis Alberto de Cuenca (2015):Cuaderno de vacaciones

“Su cuerpo”

Permaneció de pie junto a la puerta,
vestida solo con una toalla
ceñida al cuerpo. Me miraba como
si quisiera que yo la devorase,
y eso acabó con mi resaca: el día
no podía empezar mejor. Me dijo:
<<Me gustas mucho>>. <<¿Hasta qué punto?>>, dije.
<<Hasta este punto>>, dijo, y la toalla
cayó al suelo. Y la charla terminó. 

martes, 18 de agosto de 2020

“Basura genética”

Luis Alberto de Cuenca (2015): Cuaderno de vacaciones

“Basura genética”

Durante tres milenios los tipos más valiosos,
más fuertes y más listos de la especie
―la flor y nata de la juventud―
se fueron a la guerra
y murieron sin gloria
en los remotos campos de batalla,
mientras que los enfermos y los débiles,
los corruptos y los cobardes
se quedaban en casa y se reproducían.
De ahí venimos todos nosotros.
Llevamos tres milenios perdiendo a los mejores
para que los inútiles
salven la vida y sigan engendrando.
Por eso somos todos,
treinta siglos después,
lo peor de cada tribu:
desperdicios, basura irreciclable.

lunes, 17 de agosto de 2020

“La infancia como antorcha en el subterráneo”

Luis Alberto de Cuenca (2015): Cuaderno de vacaciones

“La infancia como antorcha en el subterráneo”

Lo mató la vida muy pronto.
Se apagó el fuego que alumbraba
las pupilas del niño triste
cuando mordía una manzana,
acariciaba a su mascota
o leía cuentos de hadas.
Pero su fuego sigue ardiendo
en mis victoriosas mañanas,
tantos años después, y alumbra
la noche oscura de mi alma.

domingo, 16 de agosto de 2020

“El vestido nuevo”

Luis Alberto de Cuenca (2015): Cuaderno de vacaciones

“El vestido nuevo”

Y tu vestido nuevo, el que te hiciste
para pasar la prueba del hastío
y apoderarte de los corazones
que se te resistían, aquel traje
que inauguraba el mundo, que fundía
los metales pesados, que te daba
las llaves de un imperio donde el morbo
era rey, aquel mínimo vestido
que nunca te pusiste para mí...

sábado, 15 de agosto de 2020

“Ante el espejo”

Luis Alberto de Cuenca (2015): Cuaderno de vacaciones

“Ante el espejo” 

Ofreces un aspecto deplorable
ante el espejo, con la piel barrosa
y surcada de arrugas, con los ojos
febriles y agotados. Cada vez
que un adulto se mira en el espejo
a partir de una cierta edad, la impía
y vil Naturaleza lo reclama
al mundo del olvido, donde reina
la noche. Eso te pasa a ti ahora mismo.

domingo, 2 de agosto de 2020

“Sin miedo ni esperanza”

 Luis Alberto de Cuenca (2002):Sin miedo ni esperanza

“Sin miedo ni esperanza”

Y de repente vuelves del infierno
con un traje de noche impresionante
que recuerda al que Dale Arden se puso
cuando Ming el cruel fue derrotado.
Y nos miramos a los ojos como
si fuese el primer día de la Historia.
Y bailamos, mejilla con mejilla,
trasladados a un mundo sin mañana
y sin ayer, ardiendo en una hoguera
de plenitud, como ángeles rebeldes
que al final se han salido con la suya
perdiendo la batalla, como sombras
que, en la victoria del amor, se dicen
en silencio, sin miedo ni esperanza,
las palabras que nunca se dijeron.

martes, 21 de abril de 2020

"La malcasada"

Luis Alberto de Cuenca (1987): El otro sueño

“La malcasada”
Me dices que Juan Luis no te comprende,
que sólo piensa en sus computadoras
y que no te hace caso por las noches.
Me dices que tus hijos no te sirven,
que sólo dan problemas, que se aburren
de todo y que estás harta de aguantarlos.
Me dices que tus padres están viejos,
que se han vuelto tacaños y egoístas
y ya no eres su reina como antes.
Me dices que has cumplido treinta y cinco
y que no es fácil empezar de nuevo,
que los únicos hombres con que tratas
son colegas de Juan en IBM
y no te gustan los ejecutivos.
Y yo, ¿qué es lo que pinto en esta historia?
¿Qué quieres que haga yo? ¿Que mate a alguien?
¿Que dé un golpe de estado libertario?
Te quise como un loco. No lo niego.
Pero eso fue hace mucho, cuando el mundo
era una reluciente madrugada 
que no quisiste compartir conmigo.
La nostalgia es un burdo pasatiempo.
Vuelve a ser la que fuiste. Ve a un gimnasio,
píntate más, alisa tus arrugas
y ponte ropa sexy, no seas tonta,
que a lo mejor Juan Luis vuelve a mimarte,
y tus hijos se van a un campamento,
y tus padres se mueren.

lunes, 10 de febrero de 2020

“In illo tempore”

Luis Alberto de Cuenca (1996): Por fuertes y fronteras

“In illo tempore”

Tus padres se habían ido a no sé dónde
y la casa quedó para nosotros,
lo mismo que el convento abandonado
del poema de Jaime Gil de Biedma.
Con la música a tope, preparaste
una mezcla explosiva en una jarra
mientras yo te quitaba, dulcemente,
la ropa de cintura para arriba.
Llenaste las dos copas hasta el borde.
Bebimos. Nos entró la risa tonta,
y se nos puso un brillo en la mirada
que subrayaba nuestra juventud,
y nos besamos como en las películas,
y nos quisimos como en las canciones.
Cuando la realidad era el deseo
y nuestro reino no era de este mundo.

viernes, 11 de octubre de 2019

“El editor Francisco Arellano, disfrazado de Humphrey Bogart, tranquiliza al poeta en un momento de ansiedad, recordándole un pasaje de Píndaro, Píticas VIII 96”

Luis Alberto de Cuenca (1985): La caja de plata

“El editor Francisco Arellano, disfrazado de Humphrey Bogart, tranquiliza al poeta en un momento de ansiedad, recordándole un pasaje de Píndaro, Píticas viii 96”

SONETO

Sin mujer, sin amigos, sin dinero,
loco por una loca bailarina,
me encontraba yo anoche en esa esquina
que se dobla y conduce al matadero.
Se reflejó una luz en el letrero
de la calle, testigo de mi ruina,
y de un coche surgió una gabardina
y los ojos de un tipo con sombrero.
Se acercaba, venía a hablar conmigo.
Mi aburrido dolor le interesaba.
Con tal de que no fuese un policía...
"Somos el sueño de una sombra, amigo",
me dijo. Y era Bogart, y me amaba;
y era Paco Arellano, y me quería.

domingo, 7 de julio de 2019

“Rima IV”

Gustavo Adolfo Bécquer (1870): Rimas

“Rima IV (No digáis que, agotado su tesoro...)”

No digáis que, agotado su tesoro
de asuntos falta, enmudeció la lira;
No digáis que, agotado su tesoro
podrá no haber poetas; pero siempre
habrá poesía.

Mientras las ondas de la luz al beso,
palpiten encendidas;
mientras el sol las desgarradas nubes
de fuego y oro vista;
mientras el aire en su regazo lleve
perfumes y armonías;
mientras haya en el mundo primavera,
¡habrá poesía!

Mientras la ciencia a descubrir no alcance
las fuentes de la vida,
y en el mar o en el cielo haya un abismo
que al cálculo resista;
mientras la Humanidad, siempre avanzando,
no sepa a dó camina;
mientras haya un misterio para el hombre,
¡habrá poesía!

Mientras sintamos que se alegra el alma
sin que los labios rían;
mientras se llore sin que el llanto acuda
a nublar la pupila;
mientras el corazón y la cabeza
batallando prosigan;
mientras haya esperanzas y recuerdos,
¡habrá poesía!

Mientras haya unos ojos que reflejen
los ojos que los miran;
mientras responda el labio suspirando
al labio que suspira,
mientras sentirse puedan en un beso
dos almas confundidas;
mientras exista una mujer hermosa,


sábado, 6 de julio de 2019

“La despedida”

Luis Alberto de Cuenca (1987): El otro sueño

“La despedida”

Mientras haya ciudades, iglesias y mercados,
y traidores, y leyes injustas, y banderas;
mientras los ríos sigan vertiendo su basura
en el mar y los vientos soplen en las montañas;
mientras caiga la nieve y los pájaros vuelen,
y el sol salga y se ponga, y los hombres se maten;
mientras alguien regrese, derrotado, a su cuarto
y dibuje en el aire la V de la victoria;
mientras vivan el odio, la amistad y el asombro,
y se rompa la tierra para que crezca el trigo;
mientras tú y yo busquemos el medio de encontrarnos
y nuestro encuentro sea poco más que silencio,
yo te estaré queriendo, vida mía, en la sombra,
mientras mi pecho aliente, mientras mi voz alcance
la estela de tu fuga, mientras la despedida
de este amor se prolongue por las calles del tiempo.

domingo, 3 de febrero de 2019

“DNA”

Luis Alberto de Cuenca (1996): Por fuertes y fronteras

“DNA”

DNA o ADN, poco importa
si en castellano o inglés: el caso
es que me muero por tus proteínas,
por tus aminoácidos, por todo
lo que fuiste una vez, cuando tus padres
vinieron de cenar algo achispados
y, después de tirar de la cadena,
hicieron una nueva con tu nombre,
con tus curvas y con tus fantasías.
Dame una foto de tu DNA
tamaño DNI, que me retuerzo
de ganas de mirarla a todas horas. 

martes, 1 de enero de 2019

“Vampirismo”

Luis Alberto de Cuenca (2015): Cuaderno de vacaciones

“Vampirismo”

Y en tus ojos oscuros y sombríos
se dibujó la llama del deseo,
y entonces comprendí que no tenías
un nombre, sino muchos, tan obscenos
como difícilmente pronunciables,
y te supe sin máscaras ni velos,
más antigua que el mar y las estrellas,
que los bosques, los mitos y los sueños,
y tuve miedo, y encendí la luz,
y vi unas marcas rojas en mi cuello.