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lunes, 27 de septiembre de 2021

“Soneto 247”

 Francesco Petrarca (siglo XIV): Canzoniere


“Soneto CCXLVII”


Quand’io mi volgo indietro a mirar gli anni
ch’ànno fuggendo i miei penseri sparsi,
et spento ’l foco ove agghiacciando io arsi,
et finito il riposo pien d’affanni,

rotta la fe’ degli amorosi inganni,
et sol due parti d’ogni mio ben farsi,
l’una nel cielo et l’altra in terra starsi,
et perduto il guadagno de’ miei damni,

i’ mi riscuoto, et trovomi sí nudo,
ch’i’ porto invidia ad ogni extrema sorte:
tal cordoglio et paura ò di me stesso.

O mia stella, o Fortuna, o Fato, o Morte,
o per me sempre dolce giorno et crudo,
come m’avete in basso stato messo!


“Soneto 247”


Cuando me paro a contemplar los años,
y veo mis pensamientos esparcidos,
y el fuego en que ardí helándome apagado,
y acabada la paz de mis afanes,

rota la fe de engaños amorosos,
dividido en dos partes mi bien todo,
una en el cielo y otra aquí en la tierra,
y perdido el provecho de mis males,

en mí vuelvo, y me encuentro tan desnudo
que envidia siento por cualquier destino:
tanto dolor y miedo de mí tengo.

¡Oh mi estrella, oh Fortuna, oh Muerte, o Hado,
oh siempre para mí dulce cruel día,
cómo en tan bajo estado me habéis puesto!

[Traducción de Jacobo Cortines]

http://poemacadadia.blogspot.com/2017/01/

lunes, 12 de abril de 2021

“Versos de amor, concepto esparcidos”

Lope de Vega (1609): Rimas

“Versos de amor, concepto esparcidos”

Versos de amor, conceptos esparcidos,
engendrados del alma en mis cuidados,
partos de mis sentidos abrasados,
con más dolor que libertad nacidos;
expósitos al mundo, en que perdidos,
tan rotos anduvistes y trocados,
que sólo donde fuistes engendrados
fuérades por la sangre conocidos;
pues que le hurtáis el laberinto a Creta,
a Dédalo los altos pensamientos,
la furia al mar, las llamas al abismo,
si aquel áspid hermoso nos aceta,
dejad la tierra, entretened los vientos,
descansaréis en vuestro centro mismo.

viernes, 12 de marzo de 2021

“Cabellos crespos, breves, cristalinos”

Baltasar de Alcázar
“Cabellos crespos, breves, cristalinos”
Cabellos crespos, breves, cristalinos;
frente que en solo verla turba y mata;
cejas cuyo color vence a la plata,
y al alabastro y nieve hace indinos;
ojos de perlas, blandos y beninos;
nariz que a cualquier otra desbarata;
boca espaciosa, alegre a quien la trata
dientes donosos, raros, peregrinos;
cuello corto, gentil, grueso, perfeto;
manos conformes al hermoso cuello;
pecho profundo, tierno, sin defeto;
melindroso ademán, dulce y discreto…
Si lo que vemos público es tan bello,
contemplad, amadores, lo secreto.

lunes, 11 de mayo de 2020

“Castillo de amor”

Jorge Manrique

“Castillo de amor”

          I

Hame tan bien defendido,
señora, vuestra memoria
de mudanza,
que jamás, nunca, ha podido
alcanzar de mi victoria
olvidanza:
porque estáis apoderada
vos de toda mi firmeza
en tal son,
que no puede ser tomada
a fuerza mi fortaleza
ni a traición.

          II

La fortaleza nombrada
está en los altos alcores
de una cuesta,
sobre una peña tajada,
maciza toda de amores,
muy bien puesta:
y tiene dos baluartes
hacia el cabo que ha sentido
el olvidar,
y cerca a las otras partes,
un río mucho crecido,
que es membrar.

          III

El muro tiene de amor,
las almenas de lealtad,
la barrera
cual nunca tuvo amador,
ni menos la voluntad
de tal manera;
la puerta de un tal deseo,
que aunque esté del todo entrada
y encendida,
si presupongo que os veo,
luego la tengo cobrada
y socorrida.

          IV

Las cavas están cavadas
en medio de un corazón
muy leal,
y después todas chapadas
de servicios y afición
muy desigual;
de una fe firme la puente
levadiza, con cadena
de razón,
razón que nunca consiente
pasar hermosura ajena
ni afición.

          V

Las ventanas son muy bellas,
y son de la condición
que dirá aquí:
que no pueda mirar de ellas
sin ver a vos en visión
delante mí;
mas no visión que me espante,
pero póneme tal miedo,
que no oso
deciros nada delante,
pensando ser tal denuedo
peligroso.

          VI

Mi pensamiento -que está
en una torre muy alta,
que es verdad-
sed cierta que no hará,
señora, ninguna falta
ni fealdad;
que ninguna hermosura
ni buen gesto,
no puede tener en nada
pensando en vuestra figura
que siempre tiene pensada
para esto.

          VII

Otra torre, que es ventura,
está del todo caída
a todas partes,
porque vuestra hermosura
la ha muy recio combatida
con mil artes,
con jamás no querer bien,
antes matar y herir
y desamar
un tal servidor, a quien
siempre debiera guarir
y defensar.

          VIII

Tiene muchas provisiones
que son cuidados y males
y dolores,
angustias, fuertes pasiones,
y penas muy desiguales
y temores,
que no pueden fallecer
aunque estuviese cercado
dos mil años,
ni menos entrar placer
a do hay tanto cuidado
y tantos daños.

          IX

En la torre de homenaje
está puesto toda hora
un estandarte,
que muestra por vasallaje
el nombre de su señora
a cada parte;
que comienza como más
el nombre y como valer
el apellido,
a la cual nunca jamás
yo podré desconocer
aunque perdido.

          X

FIN

A tal postura os salgo
con muy firme juramento
y fuerte jura,
como vasallo hidalgo
que por pesar ni tormento
ni tristura,
a otro no lo entregar
aunque la muerte esperase
por vivir,
ni aunque lo venga a cercar
el Dios de amor, y llegase
a lo pedir.

jueves, 20 de diciembre de 2018

"Copla III" y "Copla VIII"

Garcilaso de la Vega

                             “Copla III”

Acaso supo, a mi ver,
y por acierto quereros
quien tal yerro fue a hacer
como partirse de veros
donde os dejase de ver,

     imposible es que este tal
pensando que os conocía,
supiese lo que hacía
cuando su bien y su mal
junto os entregó en un día.

     Acertó acaso a hacer
lo que si por conoceros
hiciera, no podía ser:
partirse y, con solo veros,
dejaros siempre de ver.

                              “Copla VIII”

Nadi puede ser dichoso,
señora, ni desdichado,
sino que os haya mirado.

Porque la gloria de veros
en ese punto se quita
que se piensa en mereceros.

Así que, sin conoceros,
nadi puede ser dichoso,
señora, ni desdichado,
sino que os haya mirado. 

lunes, 23 de julio de 2018

“Soneto XXIII (En tanto que de rosa y azucena)”

Garcilaso de la Vega

“Soneto XXIII (En tanto que de rosa y azucena)”

En tanto que de rosa y de azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
con clara luz la tempestad serena;

y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena:

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.

Marchitará la rosa el viento helado,
todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre. 

miércoles, 11 de julio de 2018

"Soneto XIII (A Dafne ya los brazos crecían)"

Garcilaso de la Vega

"Soneto XIII (A Dafne ya los brazos crecían)"

A Dafne ya los brazos le crecían

y en luengos ramos vueltos se mostraban;

en verdes hojas vi que se tornaban

los cabellos qu’el oro escurecían;

    

de áspera corteza se cubrían
los tiernos
miembros que aun bullendo ’staban;

los blancos pies en tierra se hincaban

y en torcidas raíces se volvían.

    

Aquel que fue la causa de tal daño,

a fuerza de llorar, crecer hacía

el árbol que con lágrimas regaba.

    

¡Oh miserable estado, oh mal tamaño!
¡Que con llorarla crezca cada día

la causa y la razón por que lloraba!