Mostrando entradas con la etiqueta esfera del pensamiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta esfera del pensamiento. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de septiembre de 2020

“Píos deseos para empezar el año”

Jaime Gil de Biedma (1968): Poemas póstumos

“Píos deseos para empezar el año”

Pasada ya la cumbre de la vida,
justo del otro lado, yo contemplo
un paisaje no exento de belleza
en los días de sol, pero en invierno inhóspito.
Aquí sería dulce levantar la casa
que en otros climas no necesité,
aprendiendo a ser casto y a estar solo.
Un orden de vivir, es la sabiduría.
Y qué estremecimiento,
purificado, me recorrería
mientras que atiendo al mundo
de otro modo mejor, menos intenso,
y medito a las horas tranquilas de la noche,
cuando el tiempo convida a los estudios nobles,
el severo discurso de las ideologías
-o la advertencia de las constelaciones
en la bóveda azul...
Aunque el placer del pensamiento abstracto
es lo mismo que todos los placeres:
reino de juventud.

domingo, 5 de julio de 2020

"Claridad sin descanso"

Antonio Gamoneda (2003): Arden las pérdidas
"Claridad sin descanso"
Vi lavandas sumergidas en un cuenco de sangre y esta vision ardió en mí.
Má allá de la lluvia vi serpientes enfermas, bellas en sus úlceras transparentes; frutos amenazados por espinas y sombras y flores excitadas por el rocío. Vi un ruiseñor agonizante y su garganta llena de luz.
La realidad es mi pensamiento. Estoy soñando la existencia y es un jardin torturado. Pero voy a morir. Entretanto, pasan ante mí madres encanecidas en el vértigo.
Mi pensamiento es anterior a la eternidad pero no hay eternidad. He gastado mi juventud ante una tumba vacía; me he extenuado en preguntas que aún percuten en mí como un caballo que galopase tristemente en la memoria.
Todavía giro dentro de mí mismo aunque ya sé que ya voy a caer en la frialdad de mí propio corazón.
Así es la vejez: horas incomprensibles, claridad sin descanso.

jueves, 21 de marzo de 2019

“El vergonzoso en palacio. Acto II”

Tirso de Molina (1606): El vergonzoso en palacio

“El vergonzoso en palacio. Acto II”

PINTOR:

No hay filosofía que iguale
a la de un enamorado.

ANTONIO:

Soy en amor graduado;
mas oye, que mi bien sale.

Sale doña SERAFINA, vestida de hombre;
el vestido sea negro,
y con ella doña JUANA

JUANA:

¿Que aquesto de veras haces?
¿Que en verte así no te ofendes?

SERAFINA:

Fiestas de Carnestolendas
todas paran en disfraces.
Deséome entretener
de este modo; no te asombre
que apetezca el traje de hombre
ya que no lo puedo ser.

JUANA:

Paréceslo de manera
que me enamoro de ti.
En fin, ¿esta noche es?

SERAFINA:

Sí.

JUANA:

A mí más gusto me diera
que te holgaras de otros modos
y no con representar.

JUANA:

No me podrás tú juntar
para los sentidos todos
los deleites que hay diversos
como en la comedia.

JUANA:

Calla.
SERAFINA:

¿Que fiesta o juego se halla
que no le ofrezcan los versos?
En la comedia, los ojos
¿no se deleitan y ven
mil cosas que hacen que estén
olvidados tus enojos?
La música,
¿no recrea el oído y el discreto
no gusta allí del conceto
y la traza que desea?
Para el alegre, ¿no hay risa?
Para el triste, ¿no hay tristeza?
Para el agudo, ¿agudeza?
Allí el necio, ¿no se avisa?
El ignorante, ¿no sabe?
¿No hay guerra para el valiente,
consejos para el prudente,
y autoridad para el grave?
Moros hay si quieres moros;
si apetecen tus deseos
torneos, te hacen torneos;
si toros, correrán todos.
¿Quieres ver los epitetos
que de la comedia he hallado?
De la vida es un traslado,
sustento de los discretos,
dama del entendimiento,
de los sentidos banquete,
de los gustos ramillete,
esfera del pensamiento,
olvido de los agravios,
manjar de diversos precios,
que mata de hambre a los necios
y satisface a los sabios.
Mira lo que quieres ser
de aquestos dos bandos.

JUANA:

Digo
que el de los discretos sigo,
y que me holgara de ver
la farsa infinito.

SERAFINA:

En ella
¿cuál es lo malo que sientes?
JUANA:

Sólo que tú representes.

SERAFINA:

¿Por qué, si sólo han de vella
mi hermana y sus damas? Calla.
De tu mal gusto me admiro.