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martes, 29 de junio de 2021

"Parábola de la inconstante"

Rosario Castellanos

"Parábola de la inconstante"

Antes cuando me hablaba de mí misma, decía:
si yo soy lo que soy
y dejo que en mi cuerpo, que en mis años
suceda ese proceso
que la semilla le permite al árbol
y la piedra a la estatua, seré la plenitud.

Y acaso era verdad. Una verdad.

Pero, ay, amanecía dócil como la hiedra
a asirme a una pared como el enamorado
se ase del otro con sus juramentos.

Y luego yo esparcía a mi alrededor, erguida
en solidez de roble,
la rumorosa soledad, la sombra
hospitalaria y daba al caminante
- a su cuchillo agudo de memoria -
el testimonio fiel de mi corteza.

Mi actitud era a veces el reposo
y otras el arrebato,
la gracia o el furor, siempre los dos contrarios
prontos a aniquilarse
y a emerger de las ruinas del vencido.

Cada hora suplantaba a alguno; cada hora
me iba de algún mesón desmantelado
en el que no encontré ni una mala bujía
y en el que no me fue posible dejar nada.

Usurpaba los nombres, me coronaba de ellos
para arrojar después, lejos de mi, el despojo.

Heme aquí, ya al final, y todavía
no sé qué cara le daré a la muerte.

miércoles, 1 de abril de 2020

“Parábola del sueño y del poeta”

Juan Manuel Roca

“Parábola del sueño y del poeta”


Dulcinea del Toboso
le entrega una rosa a don Quijote,
pero recibe un puñado de nada.
El Caballero de los Espejos
es vencido por el de la Triste Figura,
pero quien triunfa es el sueño.
El Caballero de la Blanca Luna
sojuzga al de la Mancha,
pero el derrotado es el tiempo.
La cabeza se puebla de hazañas
que la realidad acorrala.
Los libros del enfebrecido Caballero
pasan sus hojas con yelmos de oro
y caballos y hechiceros y pendones
y toscos gigantes que muelen
el viento. Pero el cura y el barbero
los vuelven flor de fuego.
Algo así como un sueño proceloso
y Dulcinea a lo lejos
cultivando jardines de nada.