sábado, 24 de noviembre de 2018

“Cuando la muerte tiene un rostro amigo”

Ángeles Mora (2008): Bajo la alfombra

Cuando la muerte tiene un rostro amigo

Yo no quise adentrarme
en este barrio dulce
que lo agregó a su vida.
Fue cosa del azar,
el lazarillo
de mi día cansado.
Así he llegado aquí,
ciega,
y casi me parece
una profanación
respirar la luz,
beber el aire,
pisar el rastro
de su ausencia. 

viernes, 23 de noviembre de 2018

“Es hielo abrasador, es fuego helado”

Francisco de Quevedo (1648): Parnaso español

Es hielo abrasador, es fuego helado

Es hielo abrasador, es fuego helado,
es herida que duele y no se siente,
es un soñado bien, un mal presente,
es un breve descanso muy cansado.

Es un descuido que nos da cuidado,
un cobarde, con nombre de valiente,
un andar solitario entre la gente,
un amar solamente ser amado.

Es una libertad encarcelada,
que dura hasta el postrero paroxismo;
enfermedad que crece si es curada.

Este es el Niño Amor, este es su abismo:
¡mirad cuál amistad tendrá con nada
el que en todo es contrario de sí mismo!

jueves, 22 de noviembre de 2018

“Miré los muros de la patria mía”

Francisco de Quevedo (1648): Parnaso español

“Miré los muros de la patria mía”

Miré los muros de la patria mía,
si un tiempo fuertes ya desmoronados,
de la carrera de la edad cansados,
por quien caduca ya su valentía.

Salíme al campo: vi que el sol bebía
los arroyos del hielo desatados,
y del monte quejosos los ganados,
que con sombras hurtó su luz al día.

Entré en mi casa: vi que amancillada
de anciana habitación era despojos;
mi báculo más corvo y menos fuerte;

Vencida de la edad sentí mi espada.
Y no hallé cosa en que poner los ojos
que no fuese recuerdo de la muerte. 

miércoles, 21 de noviembre de 2018

“Mujer puntiaguda con enaguas”

Francisco de Quevedo (1648): Parnaso español

“Mujer puntiaguda con enaguas”

Si eres campana, ¿dónde está el badajo?;
si pirámide andante, vete a Egito;
si peonza al revés, trae sobrescrito;
si pan de azúcar, en Motril te encajo.

Si chapitel, ¿qué haces acá abajo?
Si de diciplinante mal contrito
eres el cucurucho y el delito,
llámente los cipreses arrendajo.

Si eres punzón, ¿por qué el estuche dejas?
Si cubilete, saca el testimonio;
si eres coroza, encájate en las viejas.

Si büida visión de San Antonio,
llámate doña Embudo con guedejas;
si mujer, da esas faldas al demonio. 

martes, 20 de noviembre de 2018

“Signifícase la propia brevedad de la vida, sin pensar, y con padecer, salteada de la muerte”

Francisco de Quevedo (1648): Parnaso español

“Signifícase la propia brevedad de la vida, sin pensar, y con padecer, salteada de la muerte”

¡Fue sueño ayer; mañana será tierra!
¡Poco antes, nada; y poco después, humo!
¡Y destino ambiciones, y presumo
apenas punto al cerco que me cierra!

Breve combate de importuna guerra,
en mi defensa soy peligro sumo;
y mientras con mis armas me consumo,
menos me hospeda el cuerpo, que me entierra.

Ya no es ayer; mañana no ha llegado;
hoy pasa, y es, y fue, con movimiento
que a la muerte me lleva despeñado.

Azadas son la hora y el momento,
que, a jornal de mi pena y mi cuidado,
cavan en mi vivir mi monumento. 

lunes, 19 de noviembre de 2018

“¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras?”

Lope de Vega

“¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras?”

¿Qué tengo yo, que mi amistad procuras? 

¿Qué interés se te sigue, Jesús mío, 

que a mi puerta, cubierto de rocío, 

pasas las noches del invierno oscuras?

¡Oh, cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,
si de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el ángel me decía:
«Alma, asómate ahora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía»!

¡Y cuántas, hermosura soberana,
«Mañana le abriremos», respondía,
para lo mismo responder mañana!

domingo, 18 de noviembre de 2018

“Ir y quedarse, y con quedar partirse”


Lope de Vega

“Ir y quedarse, y con quedar partirse”

Ir y quedarse, y con quedar partirse,
partir sin alma, y ir con alma ajena,
oír la dulce voz de una sirena
y no poder del árbol desasirse;

arder como la vela y consumirse,
haciendo torres sobre tierna arena;
caer de un cielo, y ser demonio en pena,
y de serlo jamás arrepentirse;

hablar entre las mudas soledades,
pedir prestada sobre fe paciencia,
y lo que es temporal llamar eterno;

creer sospechas y negar verdades,
es lo que llaman en el mundo ausencia,
fuego en el alma, y en la vida infierno. 

sábado, 17 de noviembre de 2018

“Suelta mi manso mayoral extraño”

Lope de Vega

“Suelta mi manso mayoral extraño”

Suelta mi manso, mayoral extraño,
pues otro tienes de tu igual decoro,
deja la prenda que en el alma adoro,
perdida por tu bien y por mi daño.

Ponle su esquila de labrado estaño,
y no le engañen tus collares de oro,
toma en albricias este blanco toro,
que a las primeras hierbas cumple un año.

Si pides señas, tiene el vellocino
pardo, encrespado, y los ojuelos tiene
como durmiendo en regalado sueño.

Si piensas que no soy su dueño, Alcino,
suelta, y verásle si a mi choza viene,
que aun tienen sal las manos de su dueño. 

viernes, 16 de noviembre de 2018

“De pura honestidad templo sagrado”

Luis de Góngora

De pura honestidad templo sagrado

De pura honestidad templo sagrado,
cuyo bello cimiento y gentil muro
de blanco nácar y alabastro duro
fue por divina mano fabricado;

pequeña puerta de coral preciado,
claras lumbreras de mirar seguro,
que a la esmeralda fina el verde puro
habéis para viriles usurpado;

soberbio techo, cuyas cimbrias de oro
al claro sol, en cuanto en torno gira,
ornan de luz, coronan de belleza;

ídolo bello, a quien humilde adoro,
oye piadoso al que por ti suspira,
tus himnos canta, y tus virtudes reza. 

jueves, 15 de noviembre de 2018

“¡Ay, Floralba! Soñé que te… ¿Direlo?”

Francisco de Quevedo y Villegas

¡Ay, Floralba! Soñé que te… ¿Direlo?

¡Ay, Floralba! Soñé que te… ¿Direlo?
Sí, pues que sueño fue: que te gozaba.
¿Y quién, sino un amante que soñaba,
juntara tanto infierno a tanto cielo?

Mis llamas con tu nieve y con tu yelo,
cual suele opuestas flechas de su aljaba,
mezclaba Amor, y honesto las mezclaba,
como mi adoración en su desvelo.

Y dije: «Quiera Amor, quiera mi suerte,
que nunca duerma yo, si estoy despierto,
y que si duermo, que jamás despierte».

Mas desperté del dulce desconcierto;
y vi que estuve vivo con la muerte,
y vi que con la vida estaba muerto.