martes, 14 de octubre de 2025

"Desde creta ven"

Safo

"Desde creta ven"

Desde Creta ven, Afrodita, aquí,
a este sacro templo, que un bello bosque
de manzanos hay, y el incienso humea
ya en los altares;

suena fresca el agua por los renuevos
y las rosas dan al lugar su sombra,
y un profundo sueño de entre sus hojas
trémulas baja;

pasto de caballos, el prado aquí
lleno está de flores de primavera
y las brisas soplan oliendo a miel…

lunes, 13 de octubre de 2025

“Los poemas no logran alcanzar”

Marcos Díez (2025): Las aproximaciones

“Los poemas no logran alcanzar”


Los poemas no logran alcanzar

el centro del decir, 

tan solo se aproximan, merodean. 

 

Parece que señalan

por dónde he de buscar, 

 

aunque no sepa qué. 

domingo, 12 de octubre de 2025

“El gato cuando caza”

Marcos Díez (2025): Las aproximaciones

“El gato cuando caza”


El gato cuando caza

permanece muy quieto y en silencio, 

parece no existir. 

 

Se abalanza después

lo mismo que una flecha. 

 

No es algo muy distinto

escribir un poema. 

sábado, 11 de octubre de 2025

“Existe lo impensable”

Marcos Díez (2025): Las aproximaciones

“Existe lo impensable”


Existe lo impensable, 

tan vasto como el cielo. 

 

Existen lo pensable, 

tal vez solo la estela de un avión. 

 

Existen los poemas

que intentan convertir

la impensable en pensable. 

 

Y existen las palabras

que enturbian lo pensable

hasta hacerlo impensable. 

viernes, 10 de octubre de 2025

miércoles, 8 de octubre de 2025

“Tarde de junio”

Eloy Sánchez Rosillo (2018): Las cosas como fueron. Poesía completa, 1974-201

“Tarde de junio”

 

AHORA, juntos, vivimos la hermosura

de esta tarde de junio,

el fulgor de las horas en que nos entregamos

al conocimiento de la verdad del amor,

a la gran llamarada del encuentro.

Ahora sabemos que toda la alegría

cabe en el mundo breve de esta habitación,

en el espacio ardiente y misterioso

de la cama deshecha.

La luz cansada del atardecer

dibuja sobre el tiempo islas doradas.

En un rincón del cuarto

brilla la enredadera de la música.

Un viento súbito sacude nuestros cuerpos,

y lo olvidamos todo.

Después regresan las miradas lentas,

tanta complicidad, ciertas sonrisas.

Y luego contemplamos en silencio

con qué dulzura va cayendo la noche

sobre la indiferente ciudad que nos rodea.

martes, 7 de octubre de 2025

“La playa”

Eloy Sánchez Rosillo (2018): Las cosas como fueron. Poesía completa, 1974-201

“La playa”

 

NADIE podrá quitarme —me digo— la ilusión

de soñar que ha existido esta mañana.

Se ha detenido el tiempo. Oigo tu risa,

tus palabras de niño. Nunca he estado

tan conforme con todo, tan seguro

de mi alegría. Juegas junto al agua, y te ayudo

a recoger chapinas, a levantar castillos

de arena. Vas corriendo de un sitio para otro,

chapoteas, das gritos, te caes, corres de nuevo,

y luego te detienes a mi lado y me abrazas

y yo beso tu pelo, tus ojos, tus mejillas,

tu niñez jubilosa. El mar está

muy azul y muy plácido. A lo lejos,

algunas velas blancas. El sol deja

su oro violento en nuestra piel.

Me digo

que es cierto este milagro, que es verdad

el inmóvil fluir de la quieta mañana,

la ilusión de soñar el remanso radiante

en el que acontecemos como seres

dichosos de estar vivos, felices de estar juntos

y de habitar la luz.

Pero escucho, de pronto,

el ruido terrible y oscuro y velocísimo

que hace el tiempo al pasar, y la firmeza

de mi sueño se rompe; se hace añicos

—como un cristal muy frágil— la ilusión

de estar aquí, contigo, junto al agua.

El cielo se oscurece, el mar se agita.

Siento en mi sangre el vértigo espantoso

de la edad: en un instante, transcurren muchos años.

Y te veo crecer, y alejarte. Ya no eres

el niño que jugaba con su padre en la playa.

Eres un hombre ahora, y tú también comprendes

que no existió, ni existe, ni existirá este día,

la venturosa fábula de mis ojos mirándote,

la leyenda imposible de tu infancia.

Estás solo, y me buscas. Pero yo he muerto acaso.

Somos sombras de un sueño, niebla, palabras, nada.

sábado, 4 de octubre de 2025

“La hierba entremezclada con la luz”

 Eloy Sánchez Rosillo (2025): Venir desde tan lejos

“La hierba entremezclada con la luz”

Se ha cobijado el sol en un rincón

de la mañana fría.

Es un regazo de oro, aunque nadie lo advierte.

Caminamos sombríos y nos cerca el invierno.

Sólo de mí depende echarme a un lado,

el dar algunos pasos hacia ninguna parte

y encontrarme de pronto en el centro de todo.

No sé cómo ha ocurrido, pero hallé

un ángulo pequeño en el que arde al resguardo

la hierba entremezclada con la luz.

Y estoy a salvo cuando me detengo,

como en las horas quietas de la infancia,

horas en las que tuve y no lo supe:

eran mías las cosas, porque no poseía.

Ahora lo sé, y no es tarde.

La vida esta mañana es haber decidido

sentarme en este banco junto a un árbol,

en tanta claridad,

y mirar esa hormiga indesmayable

que sube y que desciende por la madera viva.

¿Dónde irá, qué persigue? 

             Voy con ella.

(Así transcurre un tiempo que no puede medirse.)

Confusa, presurosa, desdiciéndose, avanza

y rectifica el rumbo sin desmayo.

Hasta que al fin encuentra su camino,

y ya no duda, y sigue. 

              Y la pierden mis ojos.

viernes, 3 de octubre de 2025

“Venir desde tan lejos”

 Eloy Sánchez Rosillo (2025): Venir desde tan lejos

“Venir desde tan lejos”

Cómo ha llegado uno hasta este día,

nadie puede decirlo.

Y uno, menos que nadie.

No. No ha habido un camino solamente

desde el albor remoto.

Casi infinitos fueron,

y enmarañados entre sí, enredados,

en un indescifrable laberinto.

Vivir es laberinto. Esto se aprende.

Ni el más discreto supo

nunca la línea recta en su existir.

El avanzar fue ciega encrucijada,

un raro y sinuoso

no saber hasta cuándo o hacia dónde.

Y en esa indefensión, que es inocencia,

hallas dicha y quebrantos y aventura.

El llegar hasta aquí tuvo que ver

con algo semejante al azar puro,

o quizá a buena estrella

(una forma propicia y reiterada

del azar que a muy pocos corresponde).

Cuántos que iban conmigo

se quedaron atrás. Y se perdieron.

No he vuelto a verlos nunca.

Hubo eriales y abismos. También hubo

valles amenos: al cruzarlos vi

deslizarse despacio por la hierba

las sombras leves de las nubes blancas.

Anduve con tropiezos y caídas.

Pero aquí estoy. Ningún resentimiento

en mi equipaje pesa.

Con pasmo y gratitud toco el enigma

de esta vida que empuja tantas veces

con un viento contrario, y que aun así

resulta ser al cabo tan hermosa.

Todo es como en los sueños:

sin norma ni sentido. 

     Acepto, acojo.

Miro cuando amanece

la limpia luz que cae sobre las cosas.

Y en la noche cerrada, si hay silencio,

escucho el murmurar de las estrellas.

jueves, 2 de octubre de 2025

"La herida"

 Eloy Sánchez Rosillo (2025): Venir desde tan lejos

“La herida”

Herida de mi infancia, que aún fulgura,

pues nunca se ha cerrado.

Hecha de soledad, de amor, de origen,

de mucha luz y tanto desamparo,

de cosas insondables que ocurrieron

y que siguen pasando.

Es una herida extraña, que duele y da consuelo.

De un signo u otro, de ella brota el canto.