miércoles, 18 de julio de 2018

“Cerrar podrá mis ojos la postrera…”

Francisco de Quevedo (1648): Parnaso español

“Cerrar podrá mis ojos la postrera…”

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra, que me llevaré el blanco día;
y podrá desatar esta alma mía
hora, a su afán ansioso lisonjera;

mas no de esotra parte en la ribera
dejará la memoria en donde ardía;
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa:

alma a quien todo un Dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido,

su cuerpo dejarán, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrán sentido.
Polvo serán, mas polvo enamorado. 

martes, 17 de julio de 2018

“No creía posible…”

Ada Salas (2003): Lugar de la derrota

“No creía posible…”

No creía posible este silencio.
No hay nada aquí.
Una extensión abierta donde todo
podría consumarse
la muerte el huracán
la piel
el precipicio. Lugar
de apariciones.
Solo soy el vacío.

La más pequeña luz puede colmarme.

lunes, 16 de julio de 2018

"En la plaza"

Vicente Aleixandre (1954): Historia del corazón

“En la plaza”

Hermoso es, hermosamente humilde y confiante, vivificador y profundo,
sentirse bajo el sol, entre los demás, impelido,
llevado, conducido, mezclado, rumorosamente arrastrado.

No es bueno
quedarse en la orilla
como el malecón o como el molusco que quiere 
calcáreamente imitar a la roca.
Sino que es puro y sereno arrasarse en la dicha
de fluir y perderse,
encontrándose en el movimiento con que el gran corazón 
de los hombres palpita extendido.

Como ese que vive ahí, ignoro en qué piso,
y le he visto bajar por unas escaleras
y adentrarse valientemente entre la multitud y perderse.
La gran masa pasaba. Pero era reconocible el diminuto 
corazón afluido.
Allí, ¿quién lo reconocería? Allí con esperanza, con 
resolución o con fe, con temeroso denuedo,
con silenciosa humildad, allí él también
transcurría.

Era una gran plaza abierta, y había olor de existencia.
Un olor a gran sol descubierto, a viento rizándolo,
un gran viento que sobre las cabezas pasaba su mano,
su gran mano que rozaba las frentes unidas y las reconfortaba.

Y era el serpear que se movía
como un único ser, no sé si desvalido, no sé si poderoso,
pero existente y perceptible, pero cubridor de la tierra.

Allí cada uno puede mirarse y puede alegrarse y puede reconocerse.
Cuando, en la tarde caldeada, solo en tu gabinete,
con los ojos extraños y la interrogación en la boca,
quisieras algo preguntar a tu imagen,
no te busques en el espejo,
en un extinto diálogo en que no te oyes.
Baja, baja despacio y búscate entre los otros.
Allí están todos, y tú entre ellos.
Oh, desnúdate y fúndete, y reconócete.

Entra despacio, como el bañista que, temeroso, con mucho amor y recelo al agua,
introduce primero sus pies en la espuma,
y siente el agua subirle, y ya se atreve, y casi ya se decide.
Y ahora con el agua en la cintura todavía no se confía.
Pero él extiende sus brazos, abre al fin sus dos brazos y se entrega completo.
Y allí fuerte se reconoce, y se crece y se lanza,
y avanza y levanta espumas, y salta y confía,
y hiende y late en las aguas vivas, y canta, y es joven.

Así, entra con pies desnudos. Entra en el hervor, en la plaza.
Entra en el torrente que te reclama y allí sé tú mismo.
¡Oh pequeño corazón diminuto, corazón que quiere latir
para ser él también el unánime corazón que le alcanza!

domingo, 15 de julio de 2018

“Fe de erratas”

Luis Alberto de Cuenca (2006): La vida en llamas

“Fe de erratas”

Te mentí, vida mía. Donde dije
"te quiero", pon "te quiero con locura".
Donde dije "me muero por tus huesos",
quise decir "me muero por tu carne".

Donde dije "lo nuestro es para siempre",
debí decir "lo nuestro es donde nunca",
en un mundo en que no mueren las rosas,
en un mundo de fe, libre de erratas.

sábado, 14 de julio de 2018

“Resumen”

Luis García Montero (1998): Completamente viernes

“Resumen”

No existe libertad que no conozca,
ni humillación o miedo
a los que no me haya doblegado.
Por eso sé de amor,
por eso no medito el cuerpo que te doy,
por eso cuido tanto las cosas que te digo.

viernes, 13 de julio de 2018

“Amistad a lo largo”

Jaime Gil de Biedma (1975[1980]): Las personas del verbo

“Amistad a lo largo”

Pasan lentos los días 
y muchas veces estuvimos solos. 
Pero luego hay momentos felices 
para dejarse ser en amistad. 
Mirad: 
somos nosotros. 

Un destino condujo diestramente 
las horas, y brotó la compañía. 
Llegaban las noches. Al amor de ellas 
nosotros encendíamos palabras, 
las palabras que luego abandonamos 
para subir a más 
empezamos a ser los compañeros 
que se conocen 
por encima de la voz o de la seña. 

Ahora sí. Pueden alzarse 
las gentiles palabras 
esas que ya no dicen cosas
flotar ligeramente sobre el aire; 
porque estamos nosotros enzarzados 
en mundo, sarmentosos 
de historia acumulada, 
y está la compañía que formamos plena, 
frondosa de presencias. 
Detrás de cada uno 
vela su casa, el campo, la distancia. 

Pero callad. 
Quiero deciros algo. 

Sólo quiero deciros que estamos todos juntos. 
A veces, al hablar, alguno olvida 
su brazo sobre el mío, 
y yo aunque esté callado doy las gracias, 
porque hay paz en los cuerpos y en nosotros. 
Quiero deciros cómo todos trajimos 
nuestras vidas aquí, para contarlas. 
Largamente, los unos a los otros 
en el rincón hablamos, tantos meses! 
que no sabemos bien, y en el recuerdo 
el júbilo es igual a la tristeza. 
Para nosotros el dolor es tierno. 

¡Ay el tiempo! Ya todo se comprende.

jueves, 12 de julio de 2018

“Para bailarines”

Friedrich Nietzsche

“Para bailarines”

Hielo liso,
un paraíso
para quien bailar bien quiso.

(Traducción de Txaro Santoro y Virginia Careaga.)



“Für Tänzer”

Glattes Eis
Ein Paradies
Für den, der gut zu tanzen weiss.

miércoles, 11 de julio de 2018

"Soneto XIII (A Dafne ya los brazos crecían)"

Garcilaso de la Vega

"Soneto XIII (A Dafne ya los brazos crecían)"

A Dafne ya los brazos le crecían

y en luengos ramos vueltos se mostraban;

en verdes hojas vi que se tornaban

los cabellos qu’el oro escurecían;

    

de áspera corteza se cubrían
los tiernos
miembros que aun bullendo ’staban;

los blancos pies en tierra se hincaban

y en torcidas raíces se volvían.

    

Aquel que fue la causa de tal daño,

a fuerza de llorar, crecer hacía

el árbol que con lágrimas regaba.

    

¡Oh miserable estado, oh mal tamaño!
¡Que con llorarla crezca cada día

la causa y la razón por que lloraba!

martes, 10 de julio de 2018

"Verde"

Olvido García Valdés (1994): Ella, los pájaros

“Verde”

Verde. Las hojas de geranio

en la luz gris de la tormenta

tiemblan, tensión

de nervadura verde oscuro.

Te mirabas las manos,

nervadura de venas; si los dedos

fueran deliciosos, decías.

Al caminar
 apoyaba mi sien contra la tuya

y en la noche escuchaba

el ruiseñor y el graznido

del pavo. Indiferencia

de todo, oscuridad.

Me llamabas con voz muy baja.


Sólo un día reíste.



lunes, 9 de julio de 2018

“Tú, tú, tú, mi incesante”

Jorge Guillén (1928-1950): Cántico

“Tú, tú, tú, mi incesante”

¡Tú, tú, tú, mi incesante
primavera profunda
mi río de verdor
agudo y aventura!

¡Tú, ventana a lo diáfano:
desenlace de aurora,
modelación del día:
mediodía en su rosa,

tranquilidad de lumbre:
siesta del horizonte,
lumbres en lucha y coro:
poniente contra noche,

constelación del campo,
fabulosa, precisa,
trémula hermosamente,
universal y mía!

¡Tú más aún: tú como
tú, sin palabras toda
singular, desnudez
única, tú, sola!